Mis zapatos cuelgan de la luna

Y yo estoy descalza ¿No me cree?


miércoles, 22 de octubre de 2008

Fuera de foco

En medio de estas tres paredes y medio blancas, con un ventanal traslúcido, le hablan de pH y piensa que lo único ácido en este cubo infinito es su estómago y el techo. Con esos fluorescentes. Con esas palabras tan complicadas que parecía que las habían inventado por inventarlas y no porque significaran algo en específico. Y se ríen con las palabras, y se burlan, e inventan más. Pero en este cubo, con este piso gris y este pupitre flotante sólo se piensa en otro cubo y en un rectángulo porque ya hay demasiados círculos, y no son cómodos para dormir. Y es que ¡estás tan cansado! Más que yo. Porque en este país que llaman cerebro ya hay demasiadas cosas, aunque nunca se vean, y que son invisibles, como mi fe.
Se sienta y escribe, sobre aquella piedra cubierta por líquenes crustáceos, bajo el árbol con flores rosadas. Y sus uñas verde con rojo se aferran al lápiz y al papel. Escribes cosas, tan relativas… Tan relativas como mi fe.
Seguimos aquí, tratando de resolver problemitas simples por diversión y (o) por obligación, como el cuento de los ombligos y aquella discusión tan apasionada. Porque lo más importante es la libertad, aquella que no tiene mucha gente. Aquella que para ellos no existe, como mi fe.
Pero eso aquí no importa, son demasiado teóricos como para que les importe. Lo experimental lo reservan a 2 horas a la semana, y tal vez un viaje cada 3 meses. Aquí no se predica nada más que concentraciones y taxonomía. Y nosotros somos como una plantita tropical en medio polo norte.
Yo, su amiga imaginaria, soy invisible. Vos, mi amigo imaginario, también. Por eso nos secamos con el frío de este cubo blanco con gris, nos tapamos la nariz, y nos confundimos en el tiempo.

martes, 23 de septiembre de 2008

Perdido tiempo

Pobre hormiga
Llegó hasta acá para nada.
La hormiga que comió en el verano
Y murió en el invierno
La misma hormiga que me jaló del pelo
Hasta subirme al segundo piso.

lunes, 4 de agosto de 2008

Un día con chicha

Todos los años, cada 1 de agosto, miles, incluso se puede hablar de millones de personas comienzan una tal vez larga caminata hacia Cartago. Muchos van por motivos religiosos y de fe. Otros no. Pero el punto de que yo esté escribiendo esto no es la razón que lleva a estas personas hasta aquella ciudad, sino su comportamiento durante la romería. Sentada frente Recope, por Tres Ríos, en un improvisado centro de acopio que montó el Comité Ambiental Universitario, pude ver a la gente caminar, casi llegando a su destino. Me encontré de todo. En serio de todo. Desde gente conocida, hasta gente que ni siquiera era de este país tratando de que “la virgencita” le concediera un milagro. Más o menos vi lo siguiente: gente haciendo ejercicio, escuchando música, rezando u orando (aunque no se cual es la diferencia), cantando, viendo muchachas o muchachos, y por último un pequeño gran grupo que podía dividirse en muchos otros que éramos nosotros, los que estábamos trabajando. Estaban los vendedores de rosarios, los que repartían agua, los que recogían plata, y los que nos metíamos en las alcantarillas a rescatar una botella que iba a terminar en el mar. A mí me motivaba el ambiente, no la plata, puesto que era voluntaria y no buzo, aunque pareciera.
Ahí me di cuenta (o pude confirmar) la ignorancia de la población costarricense (o una muestra de ella). La tarde empezó mal, no habíamos pasado ni una hora recogiendo la basura que la gente iba dejando tirada en lo que ellos consideran basureros que para mi es un matorral, cuando ya un señor en son de burla decía: “Se están robando la basura”. ¿Desde cuando la basura se puede robar? ¿A quién le pertenece entonces para el próximo año pedirle permiso al dueño para tomarla? Me pareció un comentario estúpido. En ese momento no sólo el calor del sol iba calentando mi humor. Traté de tomarlo con tolerancia, pues 5 metros después una monja nos bendijo y nos agradeció lo que estábamos haciendo. Hay monjas buenas! La tarde fue terminando, y los romeros aumentaban, al igual que la basura. Hubo unos 2 basureros en los que las bolsas plásticas que contenían agua llegaban a mi estatura. Los chiquitos se devolvían al puesto de AyA a pedir más bolsas para tirarse entre sí. Señores, señoras, chiquitos, jóvenes, todos ellos participaron en decorar con basura las áreas verdes a la par de la carretera, y lo peor de todo era que habían basureros a pocos metros de distancia, y un centro de acopio a la par. Hace falta conciencia, cultura, conocimiento. Todavía peor de cómo quedó la carretera fueron las respuestas de los romeros ante los regaños que les hacíamos, mostraban una falta de respeto hacia el ambiente y hacia nosotros que no podía creer. “Payaso” dijo un señor, después de colaborar con el caos ambiental y ser sermoneado por un compañero. Hace falta conciencia, sí. ¿Pero cómo educar a los miles o millones que caminan? Ellos van por la Virgen, ella fue la madre de Jesús, Jesús el hijo de Dios, y Dios creó el mundo que poco a poco vamos destruyendo. ¡Y todavía van para que les den un milagro! Para mí es un ejemplo de hipocresía. Yo no soy religiosa, tampoco católica. Creo en un Dios y creo en el mundo. Pero las cosas no se arreglan solas, así a como no se destruyen solas. La negrita no va a salir a limpiarles las calles ni devolver a los ríos el agua que desperdiciaron en el fondo de un basurero por la cuesta de Ochomogo. El próximo año, cuando usted salga nuevamente hacia Cartago, el único día del año en que todas las panaderías siguen abiertas a las 10 de la noche y la pizzería de la esquina tiene las mesas llenas, ese primero de agosto, en el que la Basílica está a reventar y en la aceras de la provincia hay tiendas de campaña y al día siguiente las filas de los buses se aproximan a los 400 metros, ese día, acuérdese de esto, y bote la basura en el basurero. ¿No le da risa? Eso se lo decían cuando estaba en primer grado, y lo olvidó. Ahora que tienen quién sabe cuantos años se lo recuerdo. Y si puede (sólo si puede) no desperdicie el agua. Yo seguiré robándome la basura hasta que encuentre al dueño.

miércoles, 23 de julio de 2008

23 de julio

Esto no es ni un cuento, ni un invento (ojala fuera pero no)
Todo empezó a las 430 d la mañana cuando me desperte para acompañar a Mario Alberto Sancho Montero a hacer su examen de ampli... Daniela no hizo nada productivo hasta las 10 de la mañana, dormi, escuche musica, etc...
Despues de eso, caminamos x san pedro, fuimos al mall, comimos, hicimos unos mandados y agarramos bus... NADIE SABE COMO pero desde ke m baje del bus hasta que me sente en un lugar, el bolso que andaba DESAPARECIO... Yo no me lo quite, Sancho no vio nada... Nadie vio nada!! El bendito bolso se evaporo... Si, con mi iPod, con mi billetera, con los anteojos, las llaves de la casa... Con todo lo importante que ocupo en mi vida y estaba n mi bolso!! AAAAAAAAAAAAAHHHH!! Yo no sabia que hacer, llame a cancelar la tarjeta, llame al bus, llame a mami :S y di, me resigne... al final me fui a ver Wall-e a ver si dejaba de pensar en todo lo que habia perdido... Y me di cuenta que me estaba poniendo triste por algo que tal vez no tan facilmente se recupera pero la mayoria se recupera... Algunas cosas de valor sentimental no pero diay... Y porqué me di cuenta de eso? Porque Wall-e muestra cosas de las que en serio deberiamos preocuparnos. Yo no quiero ser uno de esos obesos de traje azul/rojo que no pueden levantarse de la silla voladora y que no saben que es bailar. Yo quiero ver todos los dias una planta. Y quiero que el resto de la humanidad tambien sepa. Me gusta abrir el tubo y que salga agua. Me gusta respirar sin una mascara. El mundo es tan chiva... no es posible que podamos perderlo. Tal vez nosotros no. Pero en un futuro algunos si. Y la verdad no quieron que digan que nuestra generación no hizo nada x el mundo.

Ayude

No tire basura en la calle
Si puede recoja basura que ust ve en el suelo, el las playas, en los bosques
Cierre el tubo cuando se enjabona
Cierre el tubo cuando lava platos
AHORRE AGUA
Recicle lo mas que pueda!
No use muchas servilletas, no se necesita
Apague luces que no está usando
Desconecte aparatos que tampoco usa
No compre esterofon POR FAVOOOOOR

Son tantas cosas con las que podemos ayudar... haga algo de vdd...!!

jueves, 17 de julio de 2008

Hoy

En menos de una hora tengo que estar despierta y seria mucho mejor si estuviera bañada... y no he dormido nada... AH!! Este horario de dormir tarde y despertarme tarde ya no m sirve... Entonces, en 2 horas y media voy a estar sentada en un bus camino a Limon...
Hoy Daniela conoce Limon...
Si, perdón, no conocía las 7 provincias
Y bueno... voy a ver si duermo media hora
Me baño
Alisto la maletita
Desayuno
Voy a la parada
y ya...
:S parece que tengo mucho que hacer... :)

martes, 15 de julio de 2008

Media Luna

Está dedicado a los que
mientras lean esto sepan
que estoy hablando de ellos
mis amiguis :)
Las últimas noches me he quedado despierta con millones de frases caminando en mi cabeza, me imaginaba un cuento, un potencial de novela, una oración. Pero lo más difícil es siempre comenzar, vos lo sabés bien. Siempre lo repetías. He visto tantas cosas, y recordado muchas otras. La insignificancia de los detalles me podría de vos. ¿Por qué insignificantes? Estoy sentada a la derecha de La Chola, a tan solo media cuadra de los campesinos y a tres canciones alejada de vos. De repente toda la avenida se pone de acuerdo en caminar en una sola dirección. Muchos quieren uniformar las actitudes y vestir sombrillas negras para protegerse de la individualidad. Mientras tanto en el bus los muchachos competían x saber cuál era el más “hombre”, un asiento vacío, tres de pie, y yo riéndome. A pesar de todo te encantaba mi risa y mi libreta turquesa. Vos lo sabías. Yo no. Pero ahora sí. Aunque no del todo. Éramos tan diferentes. Yo con mi justicia, vos con tu libertad. Y siempre nos llevamos particularmente bien. No sé cuando empezó esta afición a escribirle a alguien que no necesariamente me quiere contestar. Nunca querías, no existías. Excepto aquél martes 9. Luego el jueves 12. Después un domingo 20. Hasta un 6 de febrero. Siempre excéntricas. Nadie nos entendía. A veces ni yo te entendía. Ni lo que escribías. ¿A quién estoy engañando si todos saben que nunca me gustó vocear? Espero que todavía recuerde aquella noche en que conocimos varios fantasmas y nos presentaron formalmente al Sr. Eco Maravilla. Aquella noche en un lugar que tenía algo de Monte y una noche color Negro… Yo creo que ya me entendió ¿no? Es lindo sentarse a recordar viejos amigos, aquellos momentos cuando éramos varios y nos unía un número una historia y un pasado. Sólo a algunos nos unió en presente... Y en muy pocas ocasiones el futuro. Y si, ahora estoy frente a un predicador de mentiras. Ya pasaron dos canciones. Sigo a media cuada de los campesinos. Y a mi izquierda está esta señora. Hoy vengo vestida de amarillo. Probablemente aquél arcoíris es usted. Por allá hay un malabarista con perros y estoy segura que el arcoíris es usted y viene dispuesta a invitarme a un café, a pesar de que toda la vida le he dicho que prefiero un chocolate, pero eso sí, terca y despistada fueron siempre cualidades suyas. ¿Qué puedo decir? Prefiero sentarme debajo del farolito, en la mesita en la que siempre he querido sentarme. Hacer aquel viaje a Europa que nunca hicimos y tratar de ver dos películas enteras en una noche. A nosotros que nos une la vida. A nosotros que nos distingue un destello un poco oscuro pero nuestro. A nosotros que siempre seguiremos siendo nosotros. Una mujer se acaba de poner de pie en el bus, quedan dos asientos vacíos, cuatro arriba, y yo riéndome. Y es que siempre le encantó mi risa y mi lápiz rosado. Le prometo que algún día voy a dejar de hablar de miriápodos. Le prometo que voy a encontrar aquella bacteria. Le prometo que los recordaré. A nosotros que seguiremos siendo siempre nosotros. A pesar del tiempo. A pesar de la distancia. ¿Y sabe (sabés) por qué? Por que vos (usted) sabés cómo termina este párrafo.

Protagonismo

Un cigarro que ya lleva encendido 5 minutos se consume sin haber sido probado. Esa es toda la historia, la nuestra y la de muchos; aunque el tiempo varía de acuerdo con el que lo vive. ¡Qué estupidez! Y soy yo. Y lo acepto. Y sí, me arrepiento. Aunque no debería.
Una chinga de cigarro sin tacto humano. Es también como si mi pluma se hubiera secado, pero sigue insistiendo en escribir.
Los romances contemporáneos deberían de entender de una vez por todas que no son cuentos de hadas. Eso era pura imaginación medieval entre tanto oscurantismo. Igual que hoy, pero con un poco más de luz, y menos imaginación (y al parecer un tanto de ignorancia o torpeza).
De pronto 5 minutos se convierten en un año que no fue medido ni en días, ni en horas ni en ninguna unidad de esas que los necios sin alma insisten en utilizar. Son recolecciones de vivencias. De historias. De risas. De lágrimas… de frustración. Un puño de fotos, papeles de aire y viento pegados en un libro y cada uno numerado del uno al infinito. Depende de los años y cuanto quiero que duren. Esta vez si es un año en días, y quiero que vaya para más, con un poco menos de problemas o de malas decisiones.
La pluma está quedando sin ganas de escribir (aunque sea un lapicero, una pluma suena elegante). Hay contaminación sónica y tengo que empezar a reciclar mis ideas. Veo cosas que son demasiado mecánicas, por eso sigo aquí, viendo el cigarro, porque cada parte se quema diferente y el humo hace formas que terminan estimulando la imaginación.
Todo eso va al libro del año (no está a la venta), incluyendo al par de esperanzados que bailan en el humo. Y el humo se va, pero ellos quedan, para siempre, entre las hojas, en el aire… en mis pulmones.
Ahora sí, el lapicero va a quedar sobre la mesa –mientras la inercia marca su destino-, la luz le ganó al oscurantismo (ojo, no oscuridad) y este libro se va a cerrar. Pero un año nuevo puede empezar, se llena un viejo tintero (o simplemente se compra un lapicero) y volvemos a recolectar.
Puedo encender otro cigarro y decidir si lo uso y hago mis propias formas en el humo, o puede que quiera ser espectadora, con el viento llenando de lágrimas mis ojos, volver a sentarme en la misma banca del parque en la que me senté ayer, o en aquella mesa del fondo a la izquierda, con un café amargo que se enfría, sí, puede ser… volver a ser espectadora… sí, otra vez.

Trilogía de las células grises

Un poquillo viejo pero me gusta :)

Muchacho, siéntese conmigo y escuche una vida ajena, mientras vive y aprende de la suya. En todo caso, qué es la vida si no se construye con historias propias, y a veces ajenas, pero sólo a veces. En mi cabeza decidí elaborarme una trilogía, todavía tengo que decidir cuál. ¿Usted qué prefiere? Si cada mente es un mundo. O no? Tal vez eso de ser diferentes me lo hicieron creer para que me sintiera especial. Pero al final todos somos lo mismo... Somos células grises indiferenciadas. Pero quiero pensar que no... Ahora decida, sedentario o nómada. ¿Qué tal si somos nómadas y nos quedamos rotando películas y así vivimos el resto de las cintas? Aunque no termino de descifrar qué se puede aprender mientras uno se sienta y cambia con el mundo y ni siquiera nota la corteza que ya tiene en la piel. Entonces caminemos, y conozcamos más. Hagamos nuestras propias películas y dejemos que los demás le pongan el título. ¿Qué sería? Un drama, una comedia... Le doy las opciones y usted marca con "x", sólo una, o se le anula la respuesta! Guárdesela para usted, que yo ya estoy muy vieja y estoy en la etapa de los detalles finales. Llegué a una siembra de sandías, me tragué una semilla y me creció una en la panza. Aunque no me quiera creer, así fue. Al menos en mi imaginación. Tuve sandías para comer unos 50 años. Hasta que ya no era fértil. Por eso sigo aquí. También me bebía el aire, porque no había nada más. Algunas veces comía nubes, cuando estaban bajas. Pero eso soy yo. Usted invente una receta que pueda comer todo el tiempo. La mía no, no la copie. Tal vez no le guste.Un día de tantos me di cuenta que era daltónica, supuestamente no distinguía algunos colores, pero nunca me importó, porque yo creaba mi propio arco iris. El Sol, no sé, tal vez pudo ser anaranjado, por que me gusta ese color. El verde no sabía como era, pero yo me lo inventé, y no voy a describírselo. Es mío.Yo soy yo. Usted no sé qué es. El que lo descubre es su inconciente. O el mundo. Siempre quise pensar que fui yo, y no esos intentos de materia cinética. Ya le dije, estoy a punto de terminar los detalles finales en mí, y en los últimos años quiero vivir allá y morir aquí. Vivir allá para tener recuerdos y conocer historias. Y morir. Morir aquí, por que allá no tengo nada, sólo un presente. Aquí tengo pasados en cada avenida.

Está bien

Ya que yo soy como un alien en todo lo que tiene que ver con movimientos ucr-istas entonces le hago caso a Cata y Pecho y me divierto un rato teniendo un blog.
Si, yo Daniela Nuñez con blog
Y porqué no?
Bueno, empecemos...